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La tranquilidad de hacer testamento

Es duro pensar en el momento en el que no estaremos en este mundo, pero la pandemia que vivimos nos hace reflexionar aún más sobre la fragilidad de la vida, y llegado el momento, a todos nos gustaría haber dejado las cosas lo mejor posible.

En estas líneas voy a intentar transmitir la importancia de hacer testamento, sin tecnicismos jurídicos que harían que la persona que las esté leyendo desconecte y haga que su mente viaje a otro lugar mucho más agradable. Voy a explicar lo que le diría a un amigo, sin conocimientos en derecho, pero que le interesa saber que lo que haga hoy, o no haga, va a tener una repercusión trascendental en sus herederos.

La primera ventaja de hacer testamento es dar una tranquilidad absoluta a la persona que testa.

No hay nada como dormir tranquilo, sabiendo que va a suceder lo que uno haya dispuesto. Pero a esa tranquilidad hay que sumarle la gran satisfacción personal que supone dejar todo arreglado. Así, el día de mañana, se evitarán en la medida de lo posible, las disputas entre los herederos.

Los conflictos que suelen surgir entre los herederos arrasan las relaciones personales, que pueden quedar deterioradas tras una difícil repartición no prevista con antelación.

Reiterando la importancia de esta parte más personal e íntima por la que aconsejamos hacer testamento, también es necesario conocer otras ventajas que tiene hacer testamento, como son las fiscales, y una mayor sencillez en los trámites.

Las ventajas fiscales son de una trascendencia mayor a la que podamos imaginar.

Y es que si el testador desea dejar bienes a los herederos de distinto valor económico, los herederos no tendrán ninguna sorpresa fiscal extra. En muchos casos, la familia ya tiene hablado cómo se van a repartir los bienes el día de mañana. Pero si no se ha dejado dispuesto por el testador, puede suceder que los bienes no valgan lo mismo. Esto tendría dos posibles consecuencias. Una de ellas, que se produzcan donaciones entre los herederos, lo que conllevaría el pago de impuestos por esas donaciones. La otra, que no se puedan repartir los bienes como lo tenían previsto.

Agilidad en el proceso

También hay que destacar que hacer testamento supone que al fallecimiento, la herencia puede adjudicarse en muy pocos días. En caso de no existir testamento, obligaría a los herederos a dirigirse a un Notario y hacer un “Acta de Declaración de Herederos” para identificar a los mismos antes de poder adjudicarse la herencia. Ese Acta de Declaración de Herederos debe estar abierta veinte días hábiles desde su firma, para que el Notario pueda acreditar que no ha aparecido ningún otro heredero. Ello supone coste y tiempo. Por ello, aconsejamos que aunque la herencia vaya a ser sencilla, sin haber previsto en el testamento legados concretos para los herederos, se deje el testamento hecho y designados los herederos.

Protección al cónyuge

Un tema que me gustaría abordar también es que a veces nos planteamos hacer testamento fundamentalmente cuando hay hijos. Pero los haya o no, es de vital importancia hacer testamento. Cuando una persona está casada (existan hijos o no) el cónyuge viudo recibe por ley una parte muy pequeña de la herencia. Pero eso puede alterarse por vía testamentaria, y proteger al viudo/a mientras que viva, dejándole el usufructo del total de la herencia. Esto tiene una gran trascendencia y a veces el desconocimiento o la dejadez, puede dejar al viudo/a muy desprotegido. Recibir el usufructo total de la herencia, permitirá al viudo/a disfrutar de los bienes y recibir los rendimientos que produzcan mientras que viva. A su fallecimiento, los nudos propietarios consolidarán el pleno dominio de dichos bienes. Por ese motivo, el testamento es muy importante, se trate de una herencia sencilla o complicada.

Nuestra labor como asesores es ayudarte a hacer testamento, asesorándote sobre las posibilidades que existen según tus circunstancias concretas. Te informaremos de las consecuencias fiscales, valorando, en su caso, el patrimonio existente y confeccionando lotes, y te ayudaremos a prever una repartición que se ajuste a lo que deseas.

Por Ana Perez-Hita Martínez

Abogada en Rico Asesores