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¿Cuándo es obligatoria la auditoria de cuentas anuales?

Debido a la compleja situación del mercado nacional y global, hacer una auditoria a cuentas anuales de tu empresa supone una ventaja adicional frente a la competencia. Así, unas cuentas anuales auditadas otorgan confianza y garantía frente a proveedores, entidades financieras, socios y otros agentes económicos.

¿Cuándo es obligatoria la auditoria de cuentas anuales?

La verificación de las cuentas anuales es obligatoria en aquéllos casos en los que una regulación específica así lo determina. Cuando es la propia empresa la que decide someter sus cuentas a revisión externa, la auditoria tendrá carácter voluntario.

Se entiende también como auditoria obligatoria la solicitada por los socios minoritarios o quien acredite interés legítimo ante el Registro Mercantil.

Los supuestos que determinan que una auditoria sea obligatoria son los siguientes:

Que durante dos ejercicios consecutivos la empresa reúna, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

• El total de las partidas del activo supere los 2.850.000 euros.

• El importe neto de su cifra anual de negocios supere los 5.700.000 euros.

• El número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio sea superior a 50.

 

Si una empresa está obligada a someter su contabilidad a auditoria, deberán de transcurrir dos ejercicios sin cumplir dos de las tres magnitudes comentadas para dejar de estar obligado a hacerla.

Cuentas anuales abreviadas y auditoria obligatoria

Es posible que empresas que formulen cuentas anuales abreviadas o de PYMES, tengan obligación de realizar auditoria.

Hasta el año 2013, los límites para poder formular cuentas anuales abreviadas o de PYMES y los de auditoria eran los mismos, (2.850.000 euros de activo, 5.700.000 euros de cifra anual de negocios y 50 trabajadores de media durante el año).

Con la aprobación de la Ley 14/2013 de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización,  estos límites se incrementaron.  Para la formulación de cuentas anuales abreviadas los limites son: cuatro millones de euros de activo, ocho de cifra de negocios y 50 trabajadores. Sin embargo, para la obligación de auditoria de cuentas los anteriores limites siguen manteniéndose.

No supongas que, si formulas cuentas anuales abreviadas porque eres pequeño, no tienes la obligación de hacer auditoria.

 

¿Qué ocurre con las empresas que, como consecuencia del coronavirus, han reducido facturación y empleados y por esta causa ya no estén obligadas a someterse a auditoria obligatoria?

Las Corporaciones a las que pertenecen los auditores, han propuesto al Gobierno la suspensión temporal de los límites de auditoria. De este modo, no se tendrían en cuenta los cierres de los ejercicios producidos entre el 1/12/2020 y el 30/11/2022 por el impacto del Covid.

Aún así, los auditores aconsejan que las empresas que, como consecuencia de la caída de ingresos y empleados debido a la pandemia, dejen de estar obligadas a auditarse, sigan haciéndolo para tener un mayor control financiero del negocio.

 

Otros supuestos de auditoria obligatoria

La Ley de Auditoria de Cuentas establece la obligación de someterse a Auditoria a las entidades, cualquiera que sea su naturaleza jurídica, en las que concurra alguna de las siguientes circunstancias:

• Que emitan valores admitidos a negociación en mercados secundarios oficiales de valores o sistemas multilaterales de negociación.

• Que emitan obligaciones en oferta pública.

• Que se dediquen de forma habitual a la intermediación financiera.

• Que tengan por objeto social cualquier actividad de ordenación y supervisión de los seguros privados, así como los fondos de pensiones y sus entidades gestoras.

• Que reciban subvenciones, ayudas o realicen obras, prestaciones, servicios o suministren bienes al Estado y demás organismos públicos dentro de determinados límites.

• Las demás entidades que superen los límites que reglamentariamente fije el Gobierno por real decreto.

Por Solicitud

• Los socios que representen, al menos, el cinco por ciento del capital social podrán solicitar del registrador mercantil del domicilio social que, con cargo a la sociedad, nombre un auditor de cuentas de un determinado ejercicio.

• Cuando así lo acuerde el secretario judicial o registrador mercantil, a instancia de quien acredite un interés legítimo.